Opinión personal: cuando vi este libro en la estantería de una amiga no dudé en pedírselo prestado, me lo habían recomendado hacía años y me apetecía leer algo sobre highlanders aunque lo de los viajes en el tiempo no es muy de mi estilo.
Tenía altas expectativas y tengo que decir que los primeros capítulos me costaron un montón, aunque la narrativa es fluida no me convencía tanta pasión repentina. Doy por hecho que era necesario acelerar las cosas entre los protagonistas, ya que luego son puestos a prueba con un viaje en el tiempo en el que Drustan no recuerda haber conocido a Gwen. Pero me chirriaba que desde que Drustan abrió los ojos estuviera ya encendido y pensando en sexo a cada segundo; en Gwen casi que es comprensible porque con veinticinco años y siendo virgen... pues las hormonas mandan. Enfins, quitando ese desenfreno sexual tan instántaneo... el resto del libro me ha encantado. Drustan en el siglo XXI es la mar de gracioso, pero más me ha enamorado la Gwen del siglo XVI. Nuestra prota encuentra una familia en el castillo McKeltar, todo apuntaba a que iba a sufrir una odisea al viajar en el tiempo pero no, los escoceses la acogieron como una más. Sobre todo Silvan, el padre de Drustan. y Nell, su ama de llaves. Gwen ayuda a qué estos se den cuenta de su atracción mutua, y eso es algo que me encanta: un amor entre dos personas mayores, ternura, afecto... una pasión que nace del respeto. Ha sido uno de los puntazos de este libro. Otro puntazo a su favor es que Gwen es física, sus padres también lo fueron, toda una chica de ciencias que tiene que poner a prueba sus creencias empíricas para demostrar que lo que le está pasando no es fruto de su imaginación. Para ello la autora nos sorprende con un final bastante justo para todos, llegándonos a convencer de que los viajes en el tiempo puedan ser posibles. 
A mi no me suele gustar mucho la fantasía, por eso huyo de este subgénero romántico, travel-time, pero la verdad es que Karen Marie Moning me ha convencido y espero leer la siguiente parte de este libro, que aunque es el cuarto de una saga se puede leer independiente y si te quedan ganas de más... leer El highlander oscuro que es libro de Dageus, el hermano gemelo de Drustan.
Resumiendo: El beso del highlander es una historia romántica con toques de humor, aventura y pasión. Es un buen inicio si no has leído mucha romántica adulta, o si no has leído nada de viajes en el tiempo (yo leí uno hace años de Megan Maxwell y caía a veces en lo vulgar, no me gustó demasiado) y es un imprescindible para las adictas a lo azucarado como yo.
Puntuación: 4/5